Puedes contratar una parte o las tres. Siempre empezamos por entender qué necesitas.
Escuchamos qué necesitas y revisamos tu marca, tus ventas y cómo operas. Te decimos con claridad qué atender primero, y si lo que pediste no es lo que hace falta, te lo decimos antes de empezar.
Te llevas el plan, sigas o no con nosotros.
Sitios web, agendas en línea, tiendas, CRM y automatizaciones hechos para tu negocio, no plantillas genéricas. Son tuyos: no dependes de una plataforma que te cobra cada mes.
Todo queda a tu nombre.
Definimos qué decir, a quién y en qué canales, y lo ejecutamos contigo. Si prefieres llevarlo tú, te acompañamos hasta que lo manejes solo.
Lo hacemos contigo, o te enseñamos a hacerlo.
Con la solución funcionando y tu equipo sabiendo usarla. Todo lo que desarrollamos queda a tu nombre.
El precio sale de mirar tu negocio, no de un tabulador. El alcance se escribe antes de firmar, con la lista de lo que no incluye.